Con qué dinero? Mi madre, en cambio, lo tomo muy en serio. Lo que hoy me apena es que, si se esforzo, no fue por amor a la můsica o por hacerme feliz. No, su afŕn estaba dirigido a vislumbrar la posibilidad de un camino por donde yo podria llegar a ser alguien.
Durante tres anos mi padre vendio huevos y queso, casa por casa, para pagar el famoso Conservatorio.
Cuando gané ese primer premio en el Festival de la Cancion de Vina del Mar sin que nadie lo esperase _ menos que nadie, yo _, y salté a la celebridad de la noche a la manana, lo agradeci casi exclusivamente por mi madre : era mi regalo para su voracidad.[/list]
|